
Uno de los personajes más interesantes de Isla Mujeres era Fermín Mundaca de Marechaja, un pirata y negociante de esclavos.
En 1860, cuando la campaña de la Armada Británica contra la esclavitud hizo muy incómoda la vida en alta mar, decidió retirarse, escogió Isla Mujeres, un puerto importante por su refugio y sal, la cual era una necesidad (vital) para la preservación de la comida.
Mundaca penso que esto le proveería con el compañerismo de hombres como él mismo. También se enamoró de una chica de 18 años conocida localmente como “La Trigueña”. A pesar de que se hizo construir una hermosa Hacienda, rodeada de magníficos jardines llenos de exóticas plantas tropicales y con una entrada de puertas talladas con su nombre, su cortejo no tuvo éxito.

Ella se casó con un joven isleño y mientras daba a éste hijo tras hijo, Mundaca poco a poco se volvió loco. Murió en la ciudad de Mérida, donde se le enterró, mientras que en el cementerio de Isla Mujeres su piedra sepulcral (La cual talló el mismo) se marca por los símbolos del pirate, la calavera con huesos cruzados, y trae la inscripción “Como tu eres yo fuí, como soy, tu serás”.
Mientras que Mundaca gozó de su reputación falsa de pirata, su riqueza sse derivó de las cargas humanas que transportó de Africa a Cuba para que trabajasen y muriesen en los campos de azúcar.
Este ejemplo grandioso del trabajo del amor perdido, bien merece una visita a pesar de los que escuche de las gentes locales.
En el recorrido, podrá apreciar animales en cautiverio, una laguna, la entrada a una cueva, una casa museo que cuenta con fotos de la antigua isla y diversos cenotes que estan esparcidos por toda la Hacienda.




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